• Sígueme en:

Cuando pensamos en pareja, a menudo nos centramos en aspectos superficiales o inmediatos: la sonrisa, la química, la atracción física. Sin embargo, elegir una pareja implica mucho más que eso. No sólo escoges a una persona, sino todo su mundo interno: su manera de amar, sus heridas emocionales, su estilo de comunicación y cómo maneja las frustraciones y los límites.

 

Más allá de la apariencia: la complejidad del vínculo

El vínculo amoroso no se sostiene únicamente en la atracción física o en los momentos agradables. Estudios en psicología de pareja han mostrado que la estabilidad y la satisfacción en las relaciones dependen en gran medida de cómo cada persona gestiona el conflicto, establece límites y muestra su capacidad para crecer emocionalmente (Gottman & Silver, 1999).

Por ello, la elección de pareja debe considerar no sólo lo bello en el presente, sino cómo esa persona se comporta en los momentos difíciles y cómo cuida el vínculo cuando la relación enfrenta “tormentas”.

 

Las heridas no sanadas y su impacto en la relación

Cada persona carga con un bagaje emocional, que incluye heridas no sanadas, creencias y patrones aprendidos (Johnson, 2004). Estas heridas pueden influir en la forma de amar, en la comunicación y en la forma en que se resuelven los conflictos. Al elegir pareja, también aceptamos ese historial emocional, que puede afectar la dinámica del vínculo.

 

El compromiso mutuo hacia el crecimiento

Amar no es suficiente si no existe un compromiso mutuo para crecer y evolucionar juntos. La investigación en terapias de pareja señala que la disposición de ambos miembros para trabajar en su desarrollo personal y en la relación es clave para la longevidad y la calidad del vínculo (Gurman, 2008).

Una relación saludable requiere que ambos elijan conscientemente avanzar, sanar y adaptarse, más allá de las dificultades.

 

Conclusión

Elegir una pareja es elegir un mundo entero: sus formas de amar, comunicar, gestionar emociones y establecer límites. Entender esta complejidad nos invita a tomar decisiones más conscientes y a valorar el compromiso mutuo para crecer y construir un vínculo sólido y saludable.

 

Referencias bibliográficas

  • Gottman, J. M., & Silver, N. (1999). The Seven Principles for Making Marriage Work. Crown Publishers.
  • Johnson, S. M. (2004). The Practice of Emotionally Focused Couple Therapy: Creating Connection. Brunner-Routledge.
  • Gurman, A. S. (2008). Clinical Handbook of Couple Therapy (4th ed.). Guilford Press.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *